miércoles, 26 de febrero de 2014

En día de su muerte. Descansa en paz Paco de Lucia.

Duende Flamenco
POR JORGE LUIS MENDOZA ZAMALLOA

Francisco Sánchez, Paquito el de la portuguesa como lo llamarían de niño, nació en el pueblo de Algeciras en la bahía de Cádiz, lugar porteño por excelencia, forjador de almas soñadoras, de un talento Paco de lucia. Esas manos pulcras y rechonchas que vemos hoy, aunque llenas de pecas y que muestran los años tardíos, nos han otorgado, desde 1964, una gama eterna de acordes imposibles, otros soñados, pero que viajan entre dos aguas inspirando a más de un guitarrista flamenco.

Nació el 21 de diciembre de 1947, el genio, como dirían allá, el puto amo de la guitarra, que desde los 9 años se escondió detrás de unas cuerdas por timidez, pero que desarrollaría luego casi por necesidad, una técnica digna de comparar con grandes músicos flamencos como Sabicas y niño Ricardo, expertos en el arte de tocar acordes flamencos y gitanos y quienes curiosamente serian fuente de inspiración para Paco desde sus primeros años de vida. Tal vez nos asombre que con la edad que tiene aun pueda tocar tan bien como hasta hace 30 años, pero piensa: “Son muchos años rompiéndome el coco” si algo caracteriza al maestro es su sencillez de palabra.

Pronto lo vemos en Andalucía, solo, con nada más que un caballo y una casa de verano, listo para prepararse para una gira más, tal vez la última, no te vayas Paco. Luego recuerda: “mis guitarras son mis enemigas, son las que me hacen trabajar, sin duda lo piensa cuando las ve”.
Paco de ha llenado de privilegios, premios y reconocimientos que el casi acepta de mala gana, pues además de sencillo resulta que es modesto, ¿No te jode? Pero el siempre será así y añado que hace unos años recibió el premio Príncipe De Asturias De Las Artes y el más importante, Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cádiz, distinción concedida en mayo de 2010 y que pondría al prodigio a un nivel profesional elevadísimo. 

¿Habrá en algún futuro otro como él?

Ha prendido un cigarro, y con la voz firme – Casi como el espíritu fuerte que nunca cede – nos cuenta sobre el matrimonio artístico casi perfecto que hubo una vez entre guitarra y voz, Paco de Lucia y camarón de la isla, y mientras tanto, fuma y sigue “Creo que camarón fue el artista más grande que ha dado el flamenco”, y por mi parte añado que Paco tiene razón, él también es grande, sin duda lo es. Eran hermanos unidos por la búsqueda del duende flamenco, curiosamente siempre lo tuvieron, Paco quería ser cantaor y camarón guitarrista. “Unos dicen que si, otros que no, y yo he preguntado a grandes músicos si debo aprender música, me han dicho que no, que no es necesario”. Entonces sonríe y apaga el cigarro, resuelto y esbozando una sonrisa.

Un Fandango, una Mantilla de feria, un Tango, por Soleá, por Bulerías, son algunos de los palos del flamenco que el Doctor Honoris Causa toca a la perfección. He señalado una guitarra que parece ser especial, me contesta: “Es especial por la tensión de las cuerdas que va muy bien conmigo, pero aquí en la casa la encuentro dura, aunque la adrenalina y los nervios del escenario me hacen sentir la tensión justa que necesito”, curioso, y lo es mucho. Se ha pasado la vida preso del instrumento pero agradece a su padre, Antonio Sánchez, por haberle enseñado la magia del duende – termino para destreza o don – del toque flamenco y más importante… Su sentimiento.

Extraña, “Yo no puedo estar sin ir al mar, necesito desconectarme del mundo, de las obligaciones”, y es Paco de lucia el que reivindica a Francisco Sánchez, que es a quien le gusta la paz, la tranquilidad, la seriedad que es compatible con vivir.

Ha seguido componiendo, pensando y creando. Pepe, su hermano, quien lo acompaña hasta hoy en sus giras, presenció el estrellato temprano del genio, cuando en un concurso de canto, Pepe, acompañado  en guitarra por Paco, ganaría el premio, pero debido al entusiasmo del público por el virtuosismo del extraño guitarrista de 14 años, tuvieron que inventar un premio especial para él.

Lo hemos visto crecer, forjarse en sus giras desde los 17, pero por desgracia, al menos para él, la estrella lo se apaga, “La primera vez que salí a tocar con las piernas cruzadas en Barcelona, me criticaron, que no tenía respeto”. Es un creador, enriquece lo tradicional y lo convierte en estilo.

¿Hasta cuándo habrá mas Paco de lucia?

-       El día que vea que lo que hago no sorprende, no tendrá sentido seguir.

miércoles, 24 de julio de 2013

Crónica I

Tragedia, la batuta prodigio, exilio y triunfo de H. Von Karajan 
Por: Jorge Luis Mendoza Zamalloa 
El director más aclamado del siglo XX, Herbert Von Karajan, estrella y promesa de la música clásica y contemporánea. Situación, crítica y atmósfera del mundo sinfónico y operístico que terminó por revolucionar una era de síntesis musical.

Aturdido, con los ojos cerrados, sin partitura…

- Vemos que Karajan eligió un sonido para todo propósito, altamente refinado, encalado – dice Harvey Sach – Calculadamente voluptuoso.
- Su estilo anterior a los 70’s no parece tan calculadamente pulido como su estilo posterior – dice Jim Svejda.
- Muchas de sus interpretaciones tienen una cualidad prefabricada que otros como Toscanini, Furtwängler y otros nunca tuvieron… sus grabaciones son exageradamente pulidas – dice Harvey.
- Sus incursiones barrocas son más bien mediocres – sonriendo y ladeando la cabeza, esto no opaca a su egocentrismo, hasta dispuso que el podio del director estuviese más alto, a la altura del público, ¿Sus entradas?, ¡Ambiguas e imprecisas! – dice Jim.

Sentado en primera fila, atento, extasiado, Hitler orgulloso de tal hallazgo director, es junio de 1939, pleno holocausto y él, mirando a los reyes yugoslavos, tomado de la butaca, los ojos desorbitados.

- ¿Maestro, cuando debo entrar? – dice un flautista. - Entra cuando ya no puedas aguantar más – dice Karajan
- ¿No cree que es un poco exagerado? – dice el director de organización y arte – digo, tal vez muy llamativo.
- Jamás – dice Karajan.

Uno de los barítonos, a la izquierda, se percata que Herbert no está bien, mira hacia el telón, se avisa con un sujeto, el maestro no está bien, no hay partitura, se toma la otra mano, es tarde.

- ¿Disculpe maestro, podría repetir el último pasaje? – dice Richter, emocionado.
- No, no hay tiempo, todavía faltan las fotografías – dice Karajan.

Un flash, cegado… te has quedado ciego, ¿Te has quedado inmóvil?...

Todo el teatro en silencio, el telón bajándose, y Karajan solo, solo y con todas las miradas encima, le indicarían algo, no parece moverse todavía. Hitler al oído de un mensajero, llama a Wagner, solo mirando, esperando disculpas, esperando una solución. Los reyes, confundidos, ¿Maestro, que hacemos? Desde popular, el enjambre, los susurros, los venenos, Karajan no se mueve y se veía que los reyes estaban inquietos, anda, avísales…

- Herr Von Karajan jamás dirigirá en Bayreuth mientras yo viva – dice Hitler, furioso y señalando con el dedo sin parar, su alemán, más agresivo cada vez.

 Karajan parado, levanta las manos y abre lentamente los ojos, el ruido se hace cada vez más claro y le aturde como si el éxito de todos los años venideros se acercaran a saludarle en el instante menos propicio, 1939 y no sabe si botó su carrera a la basura o salvó su vida.

Salzburgo, entre 1908 y 1913, lugar que vio nacer a muchos genios, entre los que destaca Amadeus Mozart, y Karajan listo para sus clases en el Mozarteum de su ciudad, su instrumento primero, el piano, Herbertcito es un diestro en la disciplina.

 - Herbert, eres mi mejor alumno y he caído en cuenta que tienes madera de director, hablo de director orquestal, ¿Qué crees tú? – dice Bernhard Paumgartner, maestro y director, 1916 – solo piénsalo.
- Tal vez, maestro – dice Karajan, sonriente – Poco después se vería a si mismo dirigiendo la orquesta de estudiantes en la academia de música de su natal Austria.

 Marzo de 1935, y su vida daría todo un vuelco, se inscribiría al partido nazi.

- Herbert, me mataran si no… solo será por un corto tiempo, mi familia, mi vida, tú no tienes nada que perder – dice Anita Gütermann – vamos, piénsalo, te irá mejor con la causa, además podrás tocar para Hitler, serás el director más joven del tercer Reich.

Y así pasaría, mientras que los directores más ilustres de la época se hallaban en exilio (Erich Kleiber, Bruno Walter, Otto Klemperer), Karajan surgía como el más joven, ahora del partido nazi y con un apelativo nuevo, lo llamarían: “Das wunder Karajan” (El milagro Karajan).

- Te salvaste por muy poco Herr, con Hitler ya muerto y el partido nazi desintegrado podrás volver a la batuta, ¿Si no, quién otro?, lo haría. 1946, ya con la Orquesta Filarmónica de Viena haría presentaciones dignas de ovaciones y sus primeras grabaciones durante la ocupación soviética, aunque prohibido por su afiliación al partido nazi, un año después sería la prohibición levantada y seguiría con la dirección. Concierto en Viena, en Londres como titular de la Orquesta Filarmónica de Londres, 1948 hasta en el teatro Colón de Buenos Aires con una serie de conciertos sinfónicos y 1951 con ciclos completos de El Anillo del Nibelungo.

Pero faltaría algo Herr, Milán, teatro de la Scala y estaría completo, al menos por ahora. Obra a interpretar: Réquiem de Verdi y Pavarotti a tenor, brillarían y serían aplaudidos, el coro, alagado. Pavarotti concentrado: ¡Es el aria!, Ingemisco, sublime y claro, muerto y vivo, como el Messa di Réquiem de Mozart, solo que más soberbio, Karajan sin batuta y sus manos al mismo tiempo acariciando las notas, el diminuendo y el latín del tenor se complementan. Baja las manos, los ojos aun cerrados, y el traje, el peinado, perfectos y los años ya han pasado por el maduro Karajan, empiezan a aparecer cabellos blancos en la sien del maestro, así como las críticas que en un momento creyó soñar como pesadillas, dejahvus.

¿Herviría en fiebre?, estaría exhausto, tal vez muchas emociones como en Taunhäuser en 1953, piensa: el corazón, se toma el pecho, llamen a emergencias, grita Eliette, su última esposa.

Se sienta, acomodándose rígidamente e imponente, la rueda de prensa esta lista. Anne Sophie, Anne, ¿Estás lista?, acomodados los instrumentos, afinándolos, en los asientos, la audiencia espera impaciente. 1984, Cuatro Estaciones de Vivaldi y el maestro hace su ingreso con la violinista.

- Se ha discutido mucho sobre su don de poder extraer una bella sonoridad de una orquesta. ¿Pero, usted la emplea en todos los géneros y estilos? – dice una periodista del medio, luego toma asiento.

El público se para y aplaude, la reverencia correspondiente y luego toman posiciones, Karajan al piano, todos ya saben qué hacer, alza las manos, da la clave de entrada, las baja y comienza: Primavera, primer movimiento.

- Intento interpretar lo mejor posible cualquier obra, el repertorio barroco y romántico no son lo mismo, pero doy lo mejor de mí para obtener un sonido parejo y bueno en todos los estilos, además de indicar e instruir a los músicos. Yo creo lo siguiente: “el arte de dirigir consiste en saber cuándo dejar la batuta para no molestar a la orquesta”.

 No hay nada que hacer señora, su esposo ha muerto. Era 16 de julio de 1989, y se apagó la estrella que alumbró y opaco a todos. El aclamado, el reverenciado y detestado, así como vino se fue y la batuta no volvió a ser la misma.

jueves, 18 de octubre de 2012

PARTES DEL MERCHANDISING


La medida de la respuesta cognitiva
La respuesta cognitiva remite al área del conocimiento, es decir, al conjunto de informaciones y creencias que puede tener un individuo o un grupo de personas, tales como el centro de compra en una organización. Estas informaciones son almacenadas en la memoria e influyen en la interpretación de los estímulos a los que el individuo está expuesto. La cantidad y la naturaleza de estas informaciones varían según los estilos cognitivos (Pinson, 1978) y las capacidades perceptuales. Se puede definir la percepción como:
<<...El proceso por el cual un individuo selecciona e interpreta .la información a la que está expuesto.»
Los individuos tendrán, pues, en general, percepciones distintas de una misma situación, porque la atención es selectiva. La percepción tiene una  función reguladora, en el sentido de que filtra la información.  Algunos elementos de información son retenidos porque responden correctamente a las necesidades del momento o simplemente porque sorprenden: hay  percepción selectiva. Otros son deformados cuando están en contradicción con el marco de referencia especifico del sujeto: hay sesgo perceptual. Otros, finalmente, son rechazados por inquietantes o molestos: hay defensa perceptual.
Un estudio realizado en Estados Unidos revela, por ejemplo, que solo 32 de 100 de fumadores lee los artículos de revista que relacionan el tabaco con el desarrollo del cáncer de laringe, contra un 60 por 100 de no fumadores.
Las medidas de la notoriedad
El nivel más simple de la respuesta cognitiva es la toma de conciencia de la existencia de un producto o de una marca. Esta información sobre el nivel de conocimiento alcanzado por el grupo de consumidores estudiado se obtiene muy fácilmente preguntando a los encuestados sobre las marcas que conocen en la clase de productos estudiados. Se definirá la notoriedad de la manera siguiente:
<<La capacidad de identificar una marca por un comprador potencial de manera suficientemente detallada como para proponer, elegir o utilizar dicha marca...>>
Marketing estratégico 
La notoriedad establece, pues, un vinculo entre la marca y la categoría de producto a la que esta pertenece. Esta información sobre la notoriedad puede obtenerse de forma relativamente simple preguntando a los compradores potenciales sobre las marcas que conocen dentro de la categoría de productos estudiados. Se pueden distinguir tres tipos de notoriedad:
— La <<notoriedad- reconocimiento» donde la marca precede y conduce a la necesidad (reconozco la marca A y me doy cuenta que tengo necesidad de esa categoría de producto). El reconocimiento es el nivel  mínimo de notoriedad que resulta particularmente importante en el  lugar de venta, en el momento de elegir una marca.
— La <<notoriedad- recuerdo» que implica que la necesidad precede y conduce a la marca (tengo necesidad de tal categoría del producto, voy a comprar la marca A); se trata de un test de notoriedad mucho más exigente y que a menudo resulta ser el fruto de muchos años de presencia activa en el mercado.
 — La top of the mind, notoriedad recuerdo, se refiere a la primera marca citada. Es la que va en la cabeza del consumidor.
Las medidas de la memorización publicitaria
Las medidas del recuerdo son utilizadas principalmente en el marco de estudios sobre la eficacia comunicativa de la publicidad. También se recurre a ello, siguiendo diferentes variantes, con motivo del lanzamiento de nuevos productos. Las medidas más populares son las diferentes puntuaciones de impacto, que tienen por objetivo medir, después de una campana publicitaria, el porcentaje de compradores potenciales que identifican correctamente el anuncio o el mensaje. Existe un gran número de variantes en las puntuaciones de impacto. Habitualmente se encuentran recogidas en una entrevista las tres medidas siguientes: 
-La puntuación espontanea total. Se trata del porcentaje de individuos que recuerdan espontáneamente el anuncio cuando se habla del producto en cuestión.
-la puntuación descrito probado. El porcentaje de individuos que además de lo anterior, son capaces de describir correctamente el anuncio en cuestión, aportando pues, la prueba de que su recuerdo es real.
-la puntuación de reconocimiento. Se trata del porcentaje de individuos que reconocen el anuncio cuando se les enseña.
Ejemplo de aplicación del análisis conjunto
Modelo disyuntivo
El Comprador decide no considerar más que las mejores marcas sobre algunos atributos dominantes, cualquiera que sea el rendimiento respecto a los demás atributos.
Modelo conjuntivo
El comprador establece un mínimo aceptable para atributo. Una marca no será elegida si no supera el nivel mínimo especificado; en el caso contrario, será rechazada. No tiene, pues, puntuación global, sino simplemente la identificación de una o  varias marcas compatibles entre las cuales elegir. 
Modelo lexicográfico
El individuo opera de manera secuencial. Ordena los atributos del producto desde el más importante al menos importante. Compara en primer lugar las marcas sobre el primer atributo y retiene aquellas que tienen la evaluación mas elevada. Si hay igualdad, pasa al segundo atributo y así sucesivamente.
Los objetivos de la comunicación publicitaria
Para la determinación de los objetivos de la comunicación publicitaria es más comodo referirse a los tres niveles de respuesta del mercado, que han sido analizados:
-La respuesta cognitiva, que pone en juego la notoriedad y el conocimiento de las características del producto; a este nivel, corresponden unos objetivos de información, de familiarización de recuerdo, etc.
-la respuesta afectiva, que concierne a la actitud y al sistema de evaluación y de preferencia; los objetivos serán los de valorización, de seducción, de persuasión, etc.
-la respuesta comportamental, que describe el comportamiento de respuesta de los compradores, no solo en términos de compra y de recompra, sino también en términos de demanda de informaciones, de visita del lugar de compra, de envío de un cupón-respuesta consecuencia de una solicitud del marketing directo, etc.
Crear o mantener la notoriedad de la marca
Es el primer nivel de la respuesta cognitiva. La notoriedad ha sido definida como la capacidad de un comprador para identificar una marca de forma subconscientemente detallada para proponer, elegir o usar una marca. Se pueden distinguir tres tipos de objetivos publicitarios centrados en la notoriedad:
- Crear o mantener la notoriedad-reconocimiento; favorecer el reconocimiento de la marca, por ejemplo, en el lugar de compra, e inducir así al comprador a reconocer la existencia de la necesidad.
- crear o mantener la notoriedad recuerdo; mantener el recuerdo del   nombre de la marca antes de la situación de compra; para obtener una evocación espontanea de la marca cuando se manifieste la necesidad.      
 -perseguir simultáneamente los dos objetivos precedentes.
Estimular la intención de compra
La intención de compra está a medio camino entre la respuesta afectiva y la respuesta comportamental. Pueden presentarse dos tipos situaciones:
-El comprador está escasamente o nada implicado por la compra del producto por el que no hay intención consciente de compra, sino en el mismo instante de la compra misma; es el caso de compras de rutina y para los pequeños placeres; en este tipo de situaciones, estimular la intención de compra no es un objetivo publicitario.
-El comprador forma conscientemente una intención de compra en el momento de exposición al mensaje publicitario.
En este segundo caso, la publicidad promocional tiene un papel a jugar utilizando incitantes (reducciones de precios, ofertas especiales...) que precipiten la decisión de compra o que estimulen la recompra. 
Los enfoques creativos en la publicidad de imagen
Diferentes enfoques creativos pueden ser adaptados por los publicistas en la elección del eje de comunicación. El mas clásico es conocido en la jerga publicitaria con el nombre de <<copy—estrategia», la cual se apoya en cuatro componentes:
El <<publico-objetivo»; A qué grupo de compradores se dirige.
La <<promesa» hecha a este público-objetivo. Cual es la ventaja distintiva propuesta a este público-objetivo.
El <<argumento» de la promesa: el enunciado de las características objetivas que producen la ventaja distintiva.
 El <<tono» de la comunicación, es decir, el estilo o la manera de expresarse en el anuncio.   
El análisis de los hábitos de compra
La descripción de los comportamientos de compre viene facilitada por la utilización de las seis preguntas de referencia siguientes: que, cuanto, como, donde, cuando y quien.
-la pregunta QUE, permite sobre todo definir el conjunto evocado de las marcas e identificar los productos eventuales de sustitución.
-La pregunta CUANTO, da informaciones cuantitativas sobre el volumen de compras y de consumo y sobre los hábitos de almacenamiento.
-La pregunta COMO, permite poner de manifiesto las modalidades de compra y los diferentes usos que hacen del producto.
-La pregunta DONDE, es importante para identificar los principales canales de distribución utilizados, los lugares de consumo, y de conservación del producto.
-La pregunta CUANDO, permite conocer los factores de situación y las ocasiones de consumo, del mismo modo que el ritmo de compra y de recompra.
-La pregunta QUIEN tiene por objetivo identificar la composición del centro de compra y papel de sus miembros. 

jueves, 20 de septiembre de 2012

Cómo eliminar el fondo blanco para cada texto

Queridos amigos aquí les dejo unos sencillos pasos para eliminar el molesto fondo blanco para que sea más atractivo


luego, se deberán aplicar los mismos pasos para cada párrafo en la sección de HTML. Dios los bendiga!

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Operas del mundo


Opera moderna en la encrucijada

Una ópera que apruebe complacidamente una tanda de severos especialistas en ópera moderna -tampoco tantos- debe reconocerse que no la hace cualquiera. Hacen falta una capacidad y un dominio técnicos, que ningún músico consciente puede improvisar. Se necesita tener valor -además de un alto valor musical- para llevar adelante semejante propósito formal y genérico en estos tiempos, con lo que cuesta el montaje de una ópera en las debidas condiciones.



La ópera me apasiona, y me complace en grado sumo dirigir escénicamente alguna. De vez en cuando, debo señalar, para no morir a disgustos y broncas dignos del infarto. Esto, bien se puede suponer, pero en ello pongo toda mi atención y me comprometo de lleno. Hubo una época de aprendizaje en mi vida, en la que estuve en conexión profesional con dos grandes organismos operísticos, uno italiano y otro alemán. Dos estilos muy diferentes y el mejor modo de “aprender” ese género tan antiguo y tan humanístico. Puede haber óperas excelentes de todos los países y latitudes, pero si no se toman lecciones, desde Verdi y Monteverdi, hasta Mozart y Alban Berg, se pierde una clave esencial de la ópera. A la fuerza se tiene que pasar por ahí.


La máxima aspiración de la ópera es, no sólo comunicar, sino hacerlo exaltadamente para un público, en principio, muy vasto y general. El músico moderno se encuentra mucho más que el antiguo entre la espada y la pared, porque ha roto -y lo seguirá haciendo- con muchos códigos acostumbrados a una velocidad a veces inasimilable por la realidad concreta del espectador contemporáneo. Y con esto se arriesga a ser impopular y sólo aceptado por una minoría cada vez más exigua. “¡Hombre!” me digo, “¿qué artista quiere romper con el público, si no es un iconoclasta y un engreído despreciable?”. Todo esto requiere una necesaria matización. En arte, como en todo, se puede llegar a extremos tanáticos y suicidas.


En aquel mi período operístico tuve la suerte de asistir a completos montajes de Mozart, de Verdi, de Janacek, de Britten, en un clima de euforia comunicativa absolutamente ejemplar. Ninguno de aquellos grandes músicos había roto con ese público, que era todo su pan y su sal. Una buena ópera nunca es un “latazo” para asombrar a no sabemos qué autoridades, tiene que “hacerse con el público” a toda costa, lo mismo si se trata de La vida por el Zar que de Moisés y Aarón. No les falta esa... “coquetería”. Y de los que la hacen se puede decir lo mismo. Ponen toda su voluntad en gustarle a tirios y troyanos, en conquistarlos a trompetazos o a susurros impresionistas, con todo el fasto del mundo o con cuatro trapos.


En el Liceo de Barcelona apenas se tolera el montaje de óperas modernas por un público en extremo conservador. Y en Madrid... no se sabe qué puede ser de la misma experiencia, porque tampoco se trata de un público superior al de Barcelona. ¿Una ópera moderna? Nos van a “atormentar” se dice un cierto público, con triste superioridad. 


No puede ser este el solo objetivo, sería completamente irracional. Que vengan, que escuchen, que miren y no se impacienten porque no están asistiendo por enésima vez al Trovador. Eso es también mucho empecinamiento cerril. Nadie debiera suponer a principios del siglo XXI a un músico moderno diciendo: “Miren ustedes, yo soy un artista tan exquisito, que mi principal objetivo en la vida, es ‘no gustarle’ a la mayoría”. Pero “puede que se haya dicho” alguna vez en el transcurso del siglo anterior, como elemento de provocación, y en el pecado va la penitencia. En la música sinfónica occidental del siglo XX - y, por lo tanto, en la operística- ha ocurrido algo y en algún momento, que ha dependido más de un “bluff” propagandístico y espurio de minorías, en un clima de competitividad capitalista privada y en una guerra fría con el designio oriental y soviético, no completamente fallido, de hacer una música sinfónica y operística popular. Digo “no completamente fallido” y tal cosa se debe aceptar, porque ha dado óperas modernas excelentes, firmadas por Prokofiev, por Shostakovich y por tantos más. “Tan mal” no resultaba combatir el esnobismo occidental, que se estaba desorientando a puro libertinaje de salón, estrechando cada vez más su cotarro. Esta situación irrisoria hube de acusarla repetidas veces sin empacho y sin ser comunista, porque es -o ha sido- verdad. No confundamos la velocidad -en los cambios y relevos de claves estéticas- con el tocino del oportunismo en un clima de desorientación, en el que se dejaba escapar a ese público tan esencial para la vida y perduración de la ópera como género.