Duende
Flamenco
POR JORGE LUIS MENDOZA ZAMALLOA
Francisco
Sánchez, Paquito el de la portuguesa como lo llamarían de niño, nació en el
pueblo de Algeciras en la bahía de Cádiz, lugar porteño por excelencia,
forjador de almas soñadoras, de un talento Paco de lucia. Esas manos pulcras y
rechonchas que vemos hoy, aunque llenas de pecas y que muestran los años tardíos,
nos han otorgado, desde 1964, una gama eterna de acordes imposibles, otros
soñados, pero que viajan entre dos aguas inspirando a más de un guitarrista
flamenco.
Nació
el 21 de diciembre de 1947, el genio, como dirían allá, el puto amo de la
guitarra, que desde los 9 años se escondió detrás de unas cuerdas por timidez,
pero que desarrollaría luego casi por necesidad, una técnica digna de comparar
con grandes músicos flamencos como Sabicas y niño Ricardo, expertos en el arte
de tocar acordes flamencos y gitanos y quienes curiosamente serian fuente de
inspiración para Paco desde sus primeros años de vida. Tal vez nos asombre que
con la edad que tiene aun pueda tocar tan bien como hasta hace 30 años, pero piensa:
“Son muchos años rompiéndome el coco” si algo caracteriza al maestro es su
sencillez de palabra.
Pronto
lo vemos en Andalucía, solo, con nada más que un caballo y una casa de verano,
listo para prepararse para una gira más, tal vez la última, no te vayas Paco.
Luego recuerda: “mis guitarras son mis enemigas, son las que me hacen trabajar,
sin duda lo piensa cuando las ve”.
Paco
de ha llenado de privilegios, premios y reconocimientos que el casi acepta de
mala gana, pues además de sencillo resulta que es modesto, ¿No te jode? Pero el
siempre será así y añado que hace unos años recibió el premio Príncipe De
Asturias De Las Artes y el más importante, Doctor Honoris Causa por la Universidad
de Cádiz, distinción concedida en mayo de 2010 y que pondría al prodigio a un
nivel profesional elevadísimo.
¿Habrá en algún futuro otro como él?
Ha
prendido un cigarro, y con la voz firme – Casi como el espíritu fuerte que
nunca cede – nos cuenta sobre el matrimonio artístico casi perfecto que hubo
una vez entre guitarra y voz, Paco de Lucia y camarón de la isla, y mientras
tanto, fuma y sigue “Creo que camarón fue el artista más grande que ha dado el
flamenco”, y por mi parte añado que Paco tiene razón, él también es grande, sin
duda lo es. Eran hermanos unidos por la búsqueda del duende flamenco,
curiosamente siempre lo tuvieron, Paco quería ser cantaor y camarón
guitarrista. “Unos dicen que si, otros que no, y yo he preguntado a grandes
músicos si debo aprender música, me han dicho que no, que no es necesario”.
Entonces sonríe y apaga el cigarro, resuelto y esbozando una sonrisa.
Un
Fandango, una Mantilla de feria, un Tango, por Soleá, por Bulerías, son algunos
de los palos del flamenco que el Doctor Honoris Causa toca a la perfección. He
señalado una guitarra que parece ser especial, me contesta: “Es especial por la
tensión de las cuerdas que va muy bien conmigo, pero aquí en la casa la
encuentro dura, aunque la adrenalina y los nervios del escenario me hacen
sentir la tensión justa que necesito”, curioso, y lo es mucho. Se ha pasado la
vida preso del instrumento pero agradece a su padre, Antonio Sánchez, por
haberle enseñado la magia del duende – termino para destreza o don – del toque
flamenco y más importante… Su sentimiento.
Extraña,
“Yo no puedo estar sin ir al mar, necesito desconectarme del mundo, de las
obligaciones”, y es Paco de lucia el que reivindica a Francisco Sánchez, que es
a quien le gusta la paz, la tranquilidad, la seriedad que es compatible con
vivir.
Ha
seguido componiendo, pensando y creando. Pepe, su hermano, quien lo acompaña hasta
hoy en sus giras, presenció el estrellato temprano del genio, cuando en un
concurso de canto, Pepe, acompañado en
guitarra por Paco, ganaría el premio, pero debido al entusiasmo del público por
el virtuosismo del extraño guitarrista de 14 años, tuvieron que inventar un
premio especial para él.
Lo
hemos visto crecer, forjarse en sus giras desde los 17, pero por desgracia, al
menos para él, la estrella lo se apaga, “La primera vez que salí a tocar con
las piernas cruzadas en Barcelona, me criticaron, que no tenía respeto”. Es un
creador, enriquece lo tradicional y lo convierte en estilo.
¿Hasta
cuándo habrá mas Paco de lucia?
- El día que vea que lo que hago no
sorprende, no tendrá sentido seguir.